Reportaje en Canal Contract

9/5/2013

El Elíseo, un ejemplo de accesibilidad universal.

 

     Cuando hablamos de accesibilidad en la arquitectura tendemos a hacer una semapación mental de los espacios. Reservamos una parte para esas personas con discapacidad física y el resto lo dejamos para los que pueden moverse con total libertad. Pero, realmente ¿esa es la mejor manera de crear un edificio accesible?. La interiorista Mamen de la Concha y la experta en equipamientos geriátricos, Ana Roces, han diseñado la residencia de El Elíseo bajo los parámetros de un nuevo concepto de accesibilidad. Se trata, como ellas mismas describen, de una “accesibilidad universal y un diseño para todos”. La idea que sostiene este proyecto se basa precisamente en crear espacios compartidos, integradores espacios para todos donde poder compartir el día a día sin barreras arquitectónicas de ningún tipo.

 

     La residencia El Elíseo, recibe u nombre inspirado en el conocido circo-teatro-cine Campos Elíseos derribado en el año 1964. el edificio, de cuatro plantas, está situado en el centro de Gijón a tan solo 10 minutos caminando de la playa de San Lorenzo y del parque Isabel la Católica. La rehabilitación ha consistido en su transformación para el uso geriátrico, mejorando en lo posibles sus instalaciones y adaptándolo al nuevo uso, aunque siempre condicionada por la propia estructura del edificio.

    

    La máxima expresión de esa arquitectura universal de la que hace gala el edificio tras su rehabilitación es la misma que da la bienvenida a los usuarios y visitantes en la puerta de entrada. Es allí donde, siguiendo los parámetros de lo que se entiendo hoy por día accesibilidad, el proyecto inicial había previsto una escalera de acceso junto a una rampa independiente pero la unión de las sinergias de Mamen de la Concha, y Ana Roces, la convirtieron en una gran rampa ajardinada con la que se unifica el acceso, creando un diseño para todos. Además, se ha mantenido y restaurado la verja de hierro forjado que contrasta con la limpieza del cubo traslúcido que, a modo de pórtico acristalado, recibe al visitante.

 

     Tras la entrada, la planta baja acoge dos espaciosos habitáculos a los que se incorpora una amplia rampa de comunicación que sustituye a los peldaños con rampa independiente prevista. Uno de ellos es un gran espacio multifuncional con acogedores rincones que integra en un todo las distintas dependencias que configuran las zonas comunes de la planta. Un inmenso pilar revestido en microcmento, delimita los usos asignados a los dos tramos del mostrador, la recepción y la barra de la cafetería.

 

    El mobiliario, de ha distribuido formando diferentes ambientes separados que sirven para direccional los distintos flujos de circulación.

 

    Los despachos están separados de la sala de reuniones y comedor privado a través de tabiques de cristal que inciden en la luminosidad de las estancias y permiten la entrada de la luz. El comedor privado es un concepto de espacio novedoso que ha tenido una gran acogida entre los usuarios de la residencia.

 

   En esta planta también se ubican otras dependencias como las consultas médicas y de enfermería, peluquería, salón de belleza, gimnasio, aseos de diseño universal, salas de terapia, salas de rehabilitación funcional y una terraza.

 

    Al otro lado de la rampa se sitúa una gran sala con chimenea que integran las zonas de lectura y juegos. Este espacio era el anterior salón de actor, sobre el que se ha nivelado el pavimento con el fin de facilitar el tránsito para los usuarios de sillas de ruedas. Las ventanas se han sesgado convirtiéndolas en luminosos ventanales que falicitan la entrada de la luz y le da vida a la estancia. Con estas actuaciones se ha logrado un excelente cambio conceptual del espacio.

 

    Los colores que predominan en la planta baj; berenjena, beis, gris y grafito, son una muestra del tratamiento que se le ha conferido el resto del edificio y son los tonos de referencia en casa una de las cuatro plantas,

 

    Las más de cien plazas de las que consta esta residencia se reparten en las habitaciones individuales don baño, habitaciones dobles y un novedoso sistema de apartamentos para una o dos personas.

 

   En las habitaciones prima a su vez la accesibilidad universal propuesta por las diseñadoras del interior del edificio. Estas estancias, y también los baños, se concibieron para que los residentes tuvieran el mayor grado de autonomía posible para poder desplazarse sin problemas por su interior, incluso los usuarios de silla de ruedas. Uniendo la accesibilidad, la funcionalidad y la estética, Mamen de la Concha y Ana Roces, no solo han conseguido garantizar la movilidad, haciendo todos los elementos accesibles, sino también que esta misma accesibilidad pase desapercibida para quien no la necesita.

 

    En cuanto al equipamiento del mobiliario, la combinación de distintos tipos de acabados y texturas en melaminas, estratificados y maderas y sus diferentes gamas de colores crea contrastes que aportan luminosidad y dan una imagen de limpieza. Además, otra de sus ventajas es su fácil y cómodo mantenimiento que constituye a la vez conformidad, calidez y sutileza de línea. Todo ello contrasta con el amueblamiento integral basado en el estilo del mueble clásico que resulta mucho más familiar para los usuarios de la residencia.

 

    Los salones y comedores se han equipado con un mobiliario cómodo y fácilmente desplazable para permitir cierta privacidad y a la vez la comunicación entre los residentes, con un pequeño office en cada comedor y una zona de bancada con respaldo capitoné.

 

    Respecto a los pavimentos se ha optado, dado su uno geriátrico, por antideslizantes aunque sin llegar a propusiese efecto ventosa para evitar problemas a las personas que caminan arrastrando los pies. Otra de sus característica es que no deslumbrante con el fin de evitar accidentes.

 

 

Las cortinas, bordadas con un elegante anagrama de la imagen del centro, son traslucidas y permiten disfrutar del paisaje exterior y a su vez, la entrada de luz natural en las distintas horas del día.

 

   Con todo esto y tras la rehabilitación, la residencia el Elíseo es un ejemplo de integración y accesibilidad universales.